EN EL FOCO

NIÑA POLACA

De gira presentando ‘¿Dónde está la ONU cuando más la necesitas?’, disco nostálgico y político que han colocado en el top 10 de ventas en España

POR CARLOS CRESPO

Nunca han caído en la tentación de tratar de subir de dos en dos los escalones que llevan al gran público. Pero tampoco, en los ocho años que han discurrido desde que decidieron montar la banda, se han permitido un traspié ni han dado un paso atrás. Ha sido la de Niña Polaca una trayectoria cocinada a fuego lento. Paciente, que no acomodada, y tenaz. Hasta llegar a este momento, que su cantante y compositor, Álvaro Surma (a la izquierda en la foto de apertura), califica con una sola palabra: “Dulce”.


Completan el combo Luis Von Kobbe (batería), Beto Rojo (bajo), Ruba Manchón (guitarra) y Clau Zuazo (teclado). Desde aquel Pontiak con el que en 2021 inauguraron su discografía, siempre de la mano de Subterfuge Records, Niña Polaca han construido un imaginario reconocible a partir del romanticismo de lo cotidiano. Una suerte de diario costumbrista en el que confluyen bares, carreteras, conversaciones de madrugada, amoríos, rabia, nostalgia, ironía y esa melancolía generacional que atraviesa a quienes crecieron pensando que el futuro sería un lugar más habitable.


Tras varias temporadas trabajando en la segunda línea, Niña Polaca han conseguido con su último disco, ¿Dónde está la ONU cuando más la necesitas? (2026), el más arriesgado e hiriente de su carrera, colarse en el top 10 de los álbumes más vendidos en España. Y preparan para enero de 2027 el asalto al Movistar Arena de Madrid. Aseguran que lo hacen despojados de ansiedad. “Era el siguiente peldaño. Es un paso natural”, relata Álvaro Surma. Mientras tanto, nos ofrecen un verano repleto de carretera y conciertos.

La pregunta que todos y todas nos hemos hecho últimamente

¿Es ¿Dónde está la ONU cuando más la necesitas? un salto mortal en la carrera de Niña Polaca?

Puede ser. Sí que nos planteamos que este disco fuera algo distinto. Queríamos salirnos de la tibieza imperante en buena parte de la escena musical. Sabíamos que era algo que podía causar cierto revuelo y cierto debate. Y si era así, nos parecía estupendo que ese debate naciera a partir de la música, porque históricamente ha sido un medio muy dado a remover conciencias. Así que, por esa parte, contentos. Desde luego, pretendíamos que fuese un disco que tuviera un mensaje y la gente lo ha entendido, lo ha comprado y lo abraza. La jodienda es que esto sea una sorpresa, porque viene a demostrar que nos movemos en un entorno muy tibio, con muy pocas ganas de molestar o de agitar un poco la cabeza de quien nos está escuchando. El riesgo con este tipo de actitudes es que se tergiversan muy rápido y te encasillan enseguida. Por suerte, creo que con nuestro disco no ha pasado. La gente lo ha entendido como una cosa más transversal y no tan politizada.


¿Cuándo os hizo clic la cabeza? ¿Qué pasó para que tomarais la decisión de hacer un disco así?

Realmente, no pasó nada. Las canciones de Niña Polaca siempre las he hecho en función de lo que en cada momento me estaba pasando. Y ahora mismo, la tónica general de las conversaciones de la gente de mi edad se centra en los asuntos de los que hablan estas canciones. Así que tocaba hacer este disco por eso, porque narra lo que yo siento en este momento y habla de lo que yo hablo con la gente que está a mi alrededor.

Álvaro Surma, cómodo sobre su edredón de raso (pero incómodo con la ONU)

Una de las críticas de este álbum decía: «Con este cuarto disco, Niña Polaca juegan en otra liga, en la de los grandes». ¿Era ese el objetivo?

No, no lo ha sido nunca. Lógicamente, según nos vamos haciendo mayores, vamos creciendo como músicos, vamos teniendo más medios y profesionalizamos el proyecto, la calidad de las cosas mejora. Pero realmente lo que hemos hecho siempre es música, que es lo que nos gusta. Y entre amigos. Desde el inicio hemos mantenido esa filosofía. Y si nos hacen grandes será porque la gente lo quiere, pero nunca ha habido en nosotros una intención de llegar a ningún sitio concreto.


¿Cuál fue la sensación cuando os visteis en el top 10 de ventas de España?

Agradecidos, honrados y contentos. En una época en la que casi no se venden discos, ver que hay gente que está dispuesta a dejarse la pasta en tener el nuestro en su casita es un honor, una alegría.


Y la cara B de la pregunta, ¿sirve para algo?

A ver, los ingresos que eso te genera son algo simbólico. Para nosotros, lo importante es que es representativo del cariño que te tiene la gente, que se toma su tiempo para ir a la tienda y dejarse el dinero en el vinilo. Que ni siquiera es el formato que más se escucha. Son casi una pieza de merchandising.


¿Crees que ha habido injusticia con la banda?

¡Pfff!... No sé qué decirte.


La verdad.

A veces, el éxito en la música es cuestión de modas, de politiqueo, del management que tengas y de dónde te coloquen... Por mi parte, me doy con un canto en los dientes por poder dedicarme a esto y trabajar con mis amigos. Y, joder, yo estoy muy contento con nuestra trayectoria. Creo que hemos hecho muchísimo más de lo que habríamos soñado. Y tampoco nunca hemos querido convertir el grupo en algo muy grande. Por ejemplo, Arde Bogotá, que son amigos, son gente que ha trabajado mucho para tener un show súper potente y llegar lo más alto posible cuanto antes. Nosotros hemos querido llevarlo de otra forma. Tocamos música, vamos a los conciertos y nos lo pasamos bien. Sin más. La filosofía de Niña Polaca es: amigos tocando.

EL ROCK Y LAS ETIQUETAS

¿Recuerdas aquellas linternas frontales que compramos en el camping?

El grueso de la música que ha escuchado Álvaro Surma estos dos últimos años: Bruce Springsteen, Bob Dylan, Lluís Llach y Serrat. “Y creo que las letras, las estructuras y la forma de traer el mensaje en estas últimas canciones están directamente influidas por todos ellos”, afirma.


Si alguien os cataloga como grupo indie, ¿te parece actualmente perjudicial?

Hemos tenido la suerte de poder dedicarnos a esto sin tener la necesidad de hacernos famosos. La gente sabe quién es Niña Polaca, pero no tiene ni idea de quién soy yo. Ninguno hemos ido nunca de estrellitas ni hemos querido ser nada. Entonces, tampoco nos hemos fijado mucho en lo que decían. No tengo ni idea de si somos indies, yo creo que hacemos rock. Pero es que las etiquetas me parecen tan arbitrarias... Entiendo que es una forma que tiene la sociedad de ordenar este tipo de cosas, pero no te sabría decir si me ha perjudicado o me ha beneficiado que me metieran en un saco o en otro. Lo que a nosotros nos interesa es poder seguir haciendo música, intentar tener cada vez a más gente detrás y hacer el grupo más grande, pero poquito a poquito, sin prisa. Haciendo las canciones que queremos y sacando los discos como siempre los hemos hecho: como nos ha apetecido en cada momento.


Y siempre bajo el sello de Subterfuge, una de las discográficas icónicas de la música independiente (que no necesariamente indie) de España.

Seguramente por eso hemos podido seguir haciendo la música que nos ha apetecido, sin ningún tipo de cortapisa ni de dirección por parte de la discográfica para llevarnos a algún sitio. Subterfuge siempre ha confiado plenamente en lo que le llevábamos como una propuesta artística particular y eso es algo que se agradece mucho. Y mira, igual por eso no hemos pegado tan rápido. Porque nunca ha habido una intención ni una presión para hacerlo muy grande. Se está haciendo lo grande que la gente quiere que se haga.

“Somos un grupo marcado por la nostalgia y creo que todas nuestras personalidades están embebidas en ese sentimiento de echar en falta algo” (Álvaro Surma)

La nota de prensa de vuestro último álbum os define como «una de las grandes esperanzas de la música de nuestro país». ¿No crees que Niña Polaca ya ha trascendido ese estatus?

Bueno, espero no dejar nunca de ser esperanza de algo. Significa que todavía nos queda camino. En todo caso, me alegra que haya sido algo que os ha llamado la atención a muchos, pero no, no me parece mal.


En el disco ¿Dónde está la ONU cuando más la necesitas? hay un cierto ejercicio de nostalgia, pero da la sensación de que es una nostalgia ajena a la melancolía.

Nosotros somos profundamente nostálgicos. Somos un grupo marcado por la nostalgia y creo que todas nuestras personalidades están embebidas en ese sentimiento de echar en falta algo. Así que tengo la sensación de que la nostalgia estará siempre presente en los discos de Niña Polaca. En cualquier caso, la nostalgia es muy necesaria en la vida para no caer en el conformismo.

Niña Polaca esperando la línea 5 tras un duro día de promo

¿Cómo estáis viviendo que en estos últimos años hayan aparecido tantos grupos, en muchos casos más jóvenes que Niña Polaca, que de nuevo han puesto las guitarras sobre los escenarios?

Yo no he tenido nunca la sensación de que la música de guitarras se hubiera ido, pero, por supuesto, me parece estupendo que aparezcan todos esos grupos con guitarras, con actitud y, muchos de ellos, también con discursos muy potentes.


Se habla de Niña Polaca como un grupo de guitarras, pero hay también en sus canciones una querencia, para nada disimulada, hacia las melodías puramente pop.

Sí, siempre. Y creo que no son cosas excluyentes. Que puedes jugar con melodías muy bonitas y luego darles fuerza y acompañarlas de un revestimiento guitarrero más potente. Pero sí, nuestras melodías son pop. Y nunca he entendido el menosprecio hacia el pop. Me parece una música muy complicada de hacer y probablemente la que requiere más imaginación para crear estructuras bonitas que se te queden en la cabeza. Conseguir eso es algo muy complicado.

“Soy fan de la hipérbole y del romanticismo literario”
(Álvaro Surma)

“¿Dónde está la ONU cuando más la necesitas?”, “Suena ABBA cuando enciendes el motor”, “Policía-Hachís”, “La codicia y capital de las fuerzas extranjeras”... ¿Son títulos para buscar el hype?

No, siempre me han gustado los títulos largos y que impacten. Es como tiene que ser un título, ¿no? Un titular que te va a introducir en el mensaje de lo que viene luego. Nunca he entendido los títulos de una palabra, es algo que me da rabia. En este disco tengo alguno porque me ha cuadrado, por alguna historia concreta, nombres propios o cosas así. Pero soy más fan de la hipérbole y del romanticismo literario.


Bien que se nota en tus letras.Son una suerte de retratos costumbristas.

Es que, al final, solamente hablo de mi vida y de lo que me pasa. Y procuro reflejarlo de la forma más literalmente bonita que se me ocurre. Y, a la vez, intentando evitar la pedantería, que es lo peor que te puede pasar.

CLAUDIA ZUAZO


Claudia Zuazo, integrante de Niña Polaca, publicó este 20 de mayo De mí, su primer álbum en solitario. En métricas: se trata de un repertorio madurado durante cuatro largos años y condensado en siete canciones y apenas media hora.


Construido a partir de canciones como “La Línea”, “Mejor” o la propia “De mí” (a dúo con Anouck The Band), Zuazo explora paisajes creativos bellos e incluso bucólicos, con un puntito vintage de canción de autora, apartada de las producciones guitarreras de su banda nodriza.


Si te apetece indagar un poco más en el universo de Niña Polaca, préstale tus oídos.

«EL MUNDO SE ESTÁ DESMORONANDO»

Aquí, observando el declive del orden liberal internacional

“Cuando pienso en el futuro veo una cosa jodida, un sistema fagocitado por sí mismo... Me siento un poco como asistiendo a la caída del Imperio Romano, pero desde el siglo XXI”, dice Álvaro Surma.


¿Tienes nostalgia del XX?

No. Tengo nostalgia de un ideal. Soy jurista y me gustó mucho estudiar Derecho, porque entiendes a qué responden las instituciones, a qué responden los contrapoderes del Estado, a qué responden los organismos supranacionales... Y me duele ver cómo se está cayendo todo ese sistema que consiguió que el final del siglo XX haya sido la etapa de mayor paz y prosperidad de la especie humana. Ver como todo ese sistema de normas, de instituciones y de cooperación internacional se va prostituyendo, se va corrompiendo y va desapareciendo me da pena.


En “Contigo” dices: «El mundo se está desmoronando, pero siempre encuentro algo de color». ¿Dónde lo encuentras?

En las cosas pequeñas. En mi pareja, en mi familia, en mis plantas, en salir a dar un paseo a las ocho de la tarde, en ese domingo por la mañana que te sientas tranquilo a tomar un café en una terraza y te da un rayo de sol en la cara... Y eso no me lo puede quitar nadie.

“Somos de Alicante y de Valencia y yo no he visto mayor ignominia que lo ocurrido con la DANA”
(Álvaro Surma)

En “CSI Alicante” habláis de hacer que dimita Carlos Mazón, ya ex presidente de la Generalitat Valenciana. Ha sido la frase más comentada del disco.

Pues yo pensaba que se iba a comentar más. Lo cual me da cierta paz, porque entiendo que la gente lo asume como algo que tenía que pasar. En los conciertos vemos que se canta con muchas ganas.


¿Era una letra que ya tenías escrita antes de que Mazón dimitiera?

Sí, la teníamos ya antes y, de hecho, que dimitiera nos jodió un poco la promo. Podía haber esperado un par de meses [ríe]. Pero lo oportuno era mantenerla, porque nosotros somos de Alicante y de Valencia y yo no he visto mayor ignominia que lo ocurrido con la DANA.


Abriréis 2027 con un concierto en el Movistar Arena (15 de enero). ¿Es el gran hito en la historia del grupo?

Pues tampoco te creas. Lo llevamos con bastante calma. Como nuestra carrera ha sido muy escalonada, pasando por todos los stages, realmente el Movistar Arena es un poco el paso natural que nos tocaba. Lo entendemos más como el siguiente peldaño. Con muchas ganas, pero también con mucha calma y con mucho reposo.

NIÑA POLACA EN GIRA


Surma, Kobbe, Beto, Ruba y Clau lo harán de las dos formas. Primero en festivales, con próximas citas en O Son do Camiño (Santiago de Compostela, 19 de junio), Distrito 4507 (Toledo, 20 de junio), El Ejido al Natural (Almería, 4 de julio), Portamérica (Portas-Pontevedra, 9 de julio), Planeta Sound (Ponferrada, 10 de julio), El Milanito (Zaratán-Valladolid, 11 de julio), FIB (Benicàssim, 16 de julio) o Sonórica (Castro Urdiales-Cantabria, 17 de julio). Y así hasta el final de septiembre.


Con el regreso del fresco, el ONU Tour de Niña Polaca girará por salas como Capitol (Santiago de Compostela, 5 de noviembre), Albéniz (Gijón, 6 de noviembre), Escenario Santander (Santander, 13 de noviembre), Andén 56 (Burgos, 14 de noviembre), Antzokia (Bilbao, 20 de noviembre), La Bohemia (Castellón, 27 de noviembre) y un sinfín de plazas bajo techo hasta febrero de 2027.

Firma invitada

Periodista freelance especializado en música, Carlos Crespo lleva desde 1995 prestando especial atención a la escena gallega. Escribe para La Voz de Galicia y tiene una sección en Radio Galega dedicada a proyectos emergentes. Ha trabajado también para RNE y Europa Press. Es responsable de comunicación del Náutico de San Vicente y de festivales como Outono Códax o Revenidas. Es autor del proyecto de divulgación Os Camiños das Músicas Galegas.


En Cultura Revista SGAE nº9 nos dibujó la escena del pop moderno en galego con artistas como Berto, Fillas de Cassandra, Grande Amore, hydn, Lontreira y The Rapants. Aquí puedes recordarlo

Fotografías

Daniel de Jorge

Enlaces

Niña Polaca

Subterfuge Records


!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!

ACENTO 2026 EN SANTIAGO DE COMPOSTELA

Concierto de 9Louro en Acento 2025 (Foto: Julia G. Yánez)

Fundación SGAE presenta la 7ª edición del festival Acento en la terraza de SGAE en Santiago de Compostela, en pleno parque de Vista Alegre. El evento, que conmemora el Día de la Música, se celebrará el domingo 21 de junio en sesión vermouth, con entrada gratuita y el habitual espíritu de picnic.


Habrá conciertos de Dani Cornes (12:30h), Javi Chapela (13:30h) y Sila Lúa (14:45h). Esta cita anual, que cuenta con el apoyo de AGADIC (Xunta de Galicia), es uno de los escaparates posibles de la escena gallega contemporánea. En anteriores ediciones han pasado por su escenario talentos como Carlos Ares, Tanxugueiras, Grande Amore, Blanco Palamera o Caamaño & Ameixeiras.


Más información aquí