FILIAS

JIMINA Y ÁLEX,

SOCIEDAD GÓTICA

Jimina Sabadú termina el rodaje de su primer largo, el terrorífico Anatema, producido por Álex de la Iglesia

POR RUBÉN ROMERO SANTOS

La polifacética Jimina Sabadú (Madrid, 1981) se encuentra en fase de posproducción de Anatema, su primer largometraje. Hablamos de una peli de terror gótico ambientada en las catacumbas de una iglesia de Madrid, escrita por la propia directora con Elio Quiroga y protagonizada por Leonor Watling y Pablo Derqui.


Jimina tiene un talento tan grande que roza lo paranormal. También mucho sentido del humor y una antena para la cultura pop. Todo esto la conecta con Álex de la Iglesia (Bilbao, 1965). Siendo chica, Jimina fue al cine con sus padres a ver Braveheart (1995), pero se escapó al baño y se metió en otra sala a ver El Día de la Bestia, que coincidía en la cartelera.


Muchos años después, Jimina Sabadú debuta en el formato largo con Anatema y De la Iglesia apadrina el filme a través de su productora, Pokeepsie Films (será el tercer título del sello The Fear Collection). Por su lado, el cineasta vizcaíno está a punto de estrenar su nueva serie de televisión, 1992 (Netflix), las andanzas esperpénticas de un asesino en la Sevilla de la Exposición Universal. También tiene lista la segunda temporada de su particular lucha contra el Mal en 30 monedas (los nuevos capítulos estarán disponibles este octubre en HBO Max).


Con todo esto sobre la mesa, charlamos con Jimina Sabadú sobre el impacto del maestro del fantástico español en su particular universo creativo.

Leonor Watling, Jimina Sabadú y Pablo Derqui, trío en Anatema

¿Cómo calificarías la influencia de Álex de la Iglesia en tu carrera?

Yo no sé cuántas veces he podido ver El Día de la Bestia [1995], La comunidad [2000], Muertos de risa [1999] o Mi gran noche [2015], que es mi favorita de las últimas. También me he leído varias veces su novela Payasos en la lavadora [1997] o su libro de entrevistas La bestia anda suelta [1997]. Me he dado cuenta de que compartimos un imaginario. A los dos nos gusta mucho la tele, los cómics y el género de terror. Si Álex no hubiese existido, yo habría sido otra persona totalmente distinta. No habría conocido muchas de las cosas que hoy me gustan. Porque Álex tiene una cosa muy especial, y es que no es nada pretencioso en sus referencias. Le gusta que el cine sea divertido.


¿Cuál es tu primer recuerdo de su cine?

La portada de la revista Fantastic Magazine dedicada a Acción mutante [1993]. Tenía 9 años y salía una muchacha con la boca grapada. Recuerdo que la tenían en el kiosco de al lado del colegio y que mis padres ni me dejaban comprar la revista ni ver la película. De la Iglesia, junto a su guionista Jorge Guerricaechevarría, entraron con métodos e ideas nuevas y conectaron mucho con la gente joven. En España se hacía mucho cine fantástico, pero siempre con ese deje de pobreza. Incluso las mejores películas de los 70, que podían ser sobresalientes en algunos ámbitos, no destacaban en planificación ni efectos especiales. Con ellos, todo cambió.

Álex de la Iglesia en el rodaje de la segunda temporada de 30 monedas

La revolución fue sobre todo con el fenómeno de El Día de la Bestia…

Esa película fue un éxito tanto de taquilla como de crítica. Además, vino acompañada del bombazo de Santiago Segura, que era un tío como muy cercano al que se le daba mucha bola en los medios. Tampoco me dejaron verla, así que un día que fui con mis padres a ver Braveheart me escapé para ir al baño y me metí un rato en El Día de la Bestia. Suficiente para decirme: “Quiero ver esta peli”. Porque no era solo el género o la estética; es que, de repente, la música también molaba y te metía una canción de Def Con Dos. Y rodaba en una tienda de heavy de verdad.


¿Cómo definirías el estilo de su cine?

Álex de la Iglesia es un género en sí mismo, algo que en nuestro cine solo pasa con él, con Luis García Berlanga y con Pedro Almodóvar. El corpus de su obra es único y no tenemos una expresión para definirlo; deberíamos crear algo así como alexiano. En sus películas el exterior es una amenaza constante. Sus personajes son ligeramente grotescos, pero no demasiado, gracias a las pequeñas bromas de ese lector de cómics que es Álex. Yo creo que el mejor ejemplo es Álex Angulo en El Día de la Bestia: un jesuita con boina de Bilbao, totalmente desorientado en la ciudad, enfrentándose con neonazis, que en esa época eran, para quien no lo sepa, una amenaza muy real, y de repente te saca algo como las Torres KIO… Yo creo que, por dentro, Álex sigue siendo un tío de Bilbao que lee cómics y juega al rol.

JIMINA SABADÚ


(Madrid, 1981)

Jimina es escritora, guionista y directora de cine. Desde sus inicios en el mundo del fanzine con Mondo Brutto se ha posicionado como una agitadora pertinaz de la escena cultural española. Por ejemplo, ha sido coguionista de dos largometrajes: Faraday (Norberto Ramos del Val, 2013) y La Máquina de Bailar (Óscar Aibar, 2006); también ha escrito varias series de animación para V.O.D. y obras de teatro del calibre de Hijas de la gran puta (2015). Tras publicar el ensayo La conquista de Tinder (2021), trabaja actualmente en la posproducción de Anatema, su primer largometraje como directora.

Terror y religión

Igual que pasa en muchas de las películas de Álex de la Iglesia, Anatema juega con la iconografía católica.

En mi película hay como tres iglesias: la iglesia moderna y secularizada, la iglesia del poder económico y la iglesia clásica y canónica. Yo no tuve una educación jesuita como Álex, sino de una rama conciliar de guitarritas. Cuando le hice el pitch de varias pelis, Anatema fue la que más le llamó la atención. Sobre todo, por el diseño del hábito de las monjas. Hay una conexión muy fuerte de gustos y me di cuenta cuando entré en su despacho. Si fuera ladrona, le robaría todo.

Pablo Derqui y Leonor Watling en la pesadilla gótica Anatema

Me da la sensación de que ese eclecticismo pop nace de una formación similar: VHS, fanzines y otras lecturas. ¿Crees que eso sigue siendo válido o se ha perdido?

Creo que lo escribió Pérez Andújar en El año del Búfalo [2021]: en los 50 la gente miraba al espacio; en los 60 al oeste; en los 70 a las calles y ahora miramos hacia nuestra habitación. Si no miras alrededor, no te darás cuenta de que eres pequeña y no tienes importancia dentro del mundo. Por eso a mí hay cierta auto ficción que no me interesa. Tampoco me atraen esos columnistas que solo hablan de su abuela o de su tía del pueblo. En el cine puedes hablar de ti sin ser realista. Seguro que Álex habla de sí mismo en muchas películas, porque, después de conocerlo, algunos momentos me parecen súper transparentes.


¿Y cómo es vuestra relación profesional?

Soy muy nueva y hay muchas cosas que no sé, así que me dejo guiar por él. Después de tantas películas se ha dado muchas hostias y, probablemente, si me dice algo tiene una buena razón para hacerlo.

En octubre regresan las 30 monedas de Álex de la Iglesia

Más allá de Anatema, ¿cómo valoras el trabajo de Álex como productor?

El cine español, por lo general, ha sido una cosa muy de señoritos hasta hace muy poco. Cuando murió Eugenio Martín, su viuda Lone Fleming subió a Facebook una nota manuscrita muy bonita en la que contaba que Eugenio fue un niño sin zapatos de la posguerra. Es un cine poco respetado hasta ahora, que reivindican Álex, Enrique López Lavigne o Paco Plaza. Si lees las biografías de los directores de serie B, esos eran casi todos buscavidas; y si lees las del cine digamos “serio”, son gente de mucha pasta. Hay mucha diferencia entre el cine que hacen unos y otros simplemente por cuestión de trasfondo económico. Con dinero puedes hacer cine de lo que a ti te plazca porque, total, no tienes que vivir de ello. Álex nos da la oportunidad a otro tipo de directores. En la producción es muy valiente al apostar por gente joven y nueva. Creo que Los héroes del mal [2015], que le produjo a Zoe Berriatúa, es la mejor película española de lo que llevamos de siglo. Es muy oscura, porque lo que tiene dentro es una realidad incómoda. Otra cosa que tampoco entiendo muy bien es que, si el fantástico se nos da genial, por qué nos pasamos todo el día haciendo películas realistas.

LAS MUJERES DE ÁLEX

Por Jimina Sabadú

Paca Gabaldón y Carmen Maura en La comunidad

La visión cinematográfica de Álex suele ser muy masculina, pero su filmografía tiene varias mujeres muy destacables. Me gusta, por ejemplo, el personaje de Carmen Maura en La comunidad, porque al ser una señora mayor se aleja de muchos tópicos. El factor del deseo, por ejemplo, ya no interviene igual. Álex tiene como terror y reverencia a las señoras mayores.


Me encantan todas las Tereles Pávez que han desfilado por sus películas: la de El Día de la Bestia, la de Las brujas de Zugarramurdi [2013]… Álex tiene una cosa muy bonita: es muy fiel a sus actores y actrices. Pasó con Terele Pávez, pero ha pasado también con muchos otros que no trabajan si no es con él. Y no lo puedo entender, no entiendo por qué Jaime Ordóñez no está en todas las películas, como no entiendo por qué Enrique Villén no está en todas las películas.


Firma invitada

Rubén Romero Santos es periodista cultural y profesor universitario. Durante las últimas dos décadas ha sido firma habitual en revistas como Cinemanía, Rolling Stone o Icon y diarios como Público o El Español. Ha publicado los estudios El detective mutante. Las adaptaciones cinematográficas y televisivas de Pepe Carvalho (Peter Lang, 2021) y Barcelona en 12 películas (GRIMH, 2022). Compagina su labor periodística con la docencia en la Universidad Carlos III de Madrid, donde imparte clases de Comunicación Audiovisual.


Para CULTURA REVISTA SGAE ha escrito reportajes como Dragonkeeper y la animación española, portada de nuestro número 8.

Fotografías

Jimina Sabadú por Germán Muruzabal

Álex de La Iglesia por Juan Naharro Giménez

Leonor Watling, Jimina Sabadú y Pablo Derqui por Alberto Bang

30 monedas por Manolo Pavón

Anatema por J. Álvarez

Enlaces

Jimina Sabadú

Álex de la Iglesia

Pokeepsie Films

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‘AMANECE QUE NO ES PODCAST’

Ya está disponible en las principales plataformas Amanece que no es podcast, proyecto sonoro de Fundación SGAE y Fotogramas . Presentado por Julieta Martialay (directora de Fotogramas) y Juan Silvestre (director de Fotogramas.es), el capítulo 1 del podcast presenta a Javier Calvo y Javier Ambrossi hablando de la historia del cine LGTBI+ español. En el capítulo 2, Javier Fesser conversa sobre los taquillazos más importantes de producción española.


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