A MI BOLA

ÁLVARO TATO

El dramaturgo tiene una nueva misión: convertir en clásico el musical ‘El alma al aire’, con las canciones de Alejandro Sanz

POR DAVID GALLARDO

Álvaro Tato (Madrid, 1978) pasa de El perro del hortelano o El alcalde de Zalamea a El alma al aire. Pasa de la Compañía Nacional de Teatro Clásico (CNTC) o el Teatro de la Zarzuela a los neones de los musicales de la Gran Vía madrileña de la mano de Stage Entertainment como autor del libreto y responsable de convertir el repertorio de Alejandro Sanz en una historia teatral original. Cofundador de las compañías Ron Lalá y Ay Teatro, este ganador de varios Premios Max es una de las figuras más destacadas de la renovación contemporánea del teatro clásico español. Una vez superado el shock inicial tras recibir la llamada, es natural que se embarcara en esta aventura con Sanz, uno de nuestros más populares clásicos contemporáneos.


El alma al aire está en la cartelera del Teatro Ocaso Coliseum de Madrid desde el 1 de octubre. Hablamos con Álvaro Tato, uno de sus creadores, coincidiendo con el estreno.


¿Qué hace un chico del teatro clásico montando entre los neones de la Gran Vía con Alejandro Sanz?

[Risas] Fue toda una sorpresa que me llamaran porque, efectivamente, vengo del mundo clásico. Aunque, en realidad, vengo de un teatro que tiene muchas cosas en común con el mundo del musical actual, puesto que en Ron Lalá y Ay Teatro no dejamos de hacer música en directo, que para mí es fundamental. Eso sí, tengo la sensación de haber pasado de la pesca de bajura a estar en un transatlántico. Aunque, según empecé a conocer un poco más el proyecto, dije: "Estoy con vosotros. No sé cómo lo voy a hacer, pero contad conmigo". Creo, además. que sería bueno que hubiera mucha más comunicación entre el mundo de los musicales y el del teatro en general, no solamente el clásico, porque en el fondo somos lo mismo.


¿Qué tiene un musical de teatro clásico?

Si lo piensas, esta es una zarzuela: tiene música española, compositor español, un texto español que habla de nuestra cultura y de nuestra herencia. Esto, hace 100 años, se llamaba zarzuela y, de alguna manera, esa reivindicación de nuestras raíces me enamora. Me embarqué en este proyecto hace cuatro años, mientras seguía con mi Ron Lalá, con mi Compañía Nacional de Teatro Clásico, con todas las cosas que hago, pero es que esta es una ocasión en la vida y se ha convertido en una aventura, de la mano de todo el equipo, viajando a Londres, trabajando con ellos, descubriendo cómo son los entresijos de la gente del West End, que en el fondo se parece mucho a nosotros, para sacar adelante un proyecto tan peculiar.

Presentación de El alma al aire en Madrid

¿Nuestro teatro clásico es, desde hace siglos, especialmente musical?

En España tenemos la herencia de un teatro musical tan profundo y tan vinculado con nuestra cultura como lo tienen los anglosajones, o más. De la zarzuela barroca llegamos al mundo de la tonadilla y del sainete dieciochesco y, luego, por supuesto, a la herencia de la zarzuela del género chico y de la revista. Aquí nunca se ha dejado de hacer teatro musical, y ahora es la ocasión de hacer un musical con todos los recursos de los musicales anglosajones, pero en nuestro idioma, con nuestra cultura y con un pedazo de elenco español.


¿Cómo te llega la propuesta y por qué aceptarla?

Me llamó Stage porque era una idea ya con un desarrollo de varios años y la querían concretar con un equipo que tuviera, sobre todo, una dramaturgia española. Para serte sincero, hay un gran momento de pánico y de negación, de síndrome del impostor. Me preguntaba: "¿Yo qué hago ahí?". Pero, por una vez en mi carrera, tengo la libertad de disponer, como dramaturgo, de unos recursos impresionantes.


¿Esta es la primera producción propia española de un musical de Stage?

En concreto, esta es la primera vez que Stage crea un musical completo en español y, por tanto, estrenado en España con texto y elenco español. Es decir, que esa empresa multinacional fascinante, que ha desarrollado varios de los proyectos más importantes del mundo del musical, como las franquicias de Disney o Tina, están a favor de este proyecto. El equipazo del West End de Stage International nos aporta su experiencia, pero nosotros aportamos nada menos que la cultura, el texto y la música de un proyecto en español.

ALEJANDRO SANZ


La sonrisa del millón de dólares

No demos por sentado a Alejandro Sanz, uno de los cantautores españoles más influyentes y exitosos a nivel planetario. A lo largo de más de tres décadas de trayectoria, ha sido ampliamente reconocido por fusionar de manera muy personal el pop latino con el aura del flamenco. Sanz ha vendido millones de discos y se ha consolidado como autor y artista multipremiado, pero su carrera sigue marcando la pauta y en la actualidad triunfa de gira por México.


¿Cómo fue el primer encuentro con Alejandro?

La primera reunión con él fue maravillosa, ahí me di cuenta de que tenía que hacerlo. Me dijo: "Haz lo que quieras, mi repertorio es tuyo. Solo te pido que no sea un biopic, que no trate de mi vida". No quería un cuento de su vida, aunque, por supuesto, está su talento, su alma, su espíritu. Él quería que fuera un espectáculo sobre el alma del sur, sobre el flamenco, porque tiene esas raíces y su música tiene que ver con nuestra cultura española en general y sureña en particular. Así que busqué una playlist de Alejandro Sanz y me bajé a Cádiz, de donde es parte de su familia, y me quedé en la playa de la Caleta mirando el mar, flipando con las canciones, sintiendo el viento de levante. Ahí empezó a brotar esta historia, macerada muy lentamente, que va tejiendo un montón de personajes alrededor de las canciones.


Si no es un biopic, ¿qué es?

[Risas] Para resumirlo muy rápidamente: es un fin de semana de los que cambian la vida, en un pueblo pesquero imaginario de la provincia de Cádiz que se llama Gazulea, donde no ha llegado la cobertura, pero sí ha llegado la magia. El viento de levante es un personaje mágico que vuelve locos de amor, de deseo, de rabia y de locura a una serie de personajes. Son amores entrecruzados, es una comedia-drama, un intento de captar todas las resonancias de una música impresionante y muy completa. Porque, si escuchas la discografía de Alejandro, te das cuenta de que es un baladista y un pedazo de flamenco, un gran compositor de música de raíz y de música oscura, ya que tiene una poesía por dentro que a veces es muy ligera y otras es tremendamente densa y chunga. He intentado tirar de todo eso para construir una historia coral que sucede en ese pueblo, que está amenazado por el turismo masivo. Es una historia mucho más coral de lo que la gente espera y muy anclada en las raíces.


¿Cómo ha ido reaccionando Alejandro a medida que el proyecto avanzaba? ¿Ha dicho algo o más bien poca cosa?

Solo tengo buenas palabras para él, es un cielo, un maestro súper respetuoso. Ha estado siempre ahí con sus mensajes, con su prudencia, con sus observaciones, pero sobre todo con su pasión y su cariño. En broma, él dice que, aunque se pasa muchos meses de gira, es un tío que siempre se siente en casa cuando regresa a Gazulea, a este pueblo imaginario en el que todos lo adoramos.

Álvaro Tato no le tiene miedo a nada

En un musical como El alma al aire, un dramaturgo debe trenzar palabras y canciones. Eso es, para Álvaro Tato, “el gran desafío”. El equipo lleva años desarrollando esta idea. “He trabajado codo con codo con la directora general creativa, Tali Pelman, y con Nick Skilbeck, que es el responsable de la música. Él cuenta la historia de Alejandro musicalmente, de la misma manera que yo juego con las palabras y con las letras de las canciones”, explica.


En ese juego para escribir el libreto, ¿has utilizado frases de las canciones para incorporarlas al texto?

Ha sido un proceso complejísimo de cuatro años con reuniones en Londres, de trabajo de mesa y hacer talleres con el elenco para cantar y recitar el libreto y, de esa manera, hacer una especie de prueba de dramaturgia después de la que, a lo mejor, se reforma todo por completo. Es un gran proceso en el que Nick, Tali y yo hemos trabajado muchísimo con el significado de las canciones, con todo lo que hay debajo, no solamente en la parte de las letras, sino toda la estructura musical. Es muy bonito redescubrir un repertorio que conocemos todos nosotros tan bien, porque, ¿quién no ha cantado canciones de Alejandro en su boda? Pues ellos no. Nick no había oído nada de él, así que sus observaciones eran de una gran pureza, por lo que aprovechamos para hacer un estudio profundo, redescubrirlas y releerlas. No queremos que el público las cante a gritos, sino que redescubran lo que hay debajo.


¿Algún ejemplo?

Para todos nosotros, “Corazón partío” es una canción de fiesta, pero la primera vez que la escuchó Nick me dijo que está llena de dolor y tristeza. A mí se me había olvidado ese desgarro, por lo que usamos esta canción para uno de los momentos en los que la música se convierte en lo único a lo que los personajes se pueden agarrar ante una gran pérdida, en una esperanza que nace del dolor y se convierte en otra cosa, en una fiesta. Así hemos hecho también con “Y, ¿si fuera ella?” o “Amiga mía”, temas que son masivos en la cultura popular española, pero que queremos resignificar sin traicionarlos.


Para eso hay que conocer a fondo la canción.

Así es. Hay un estudio previo muy profundo y luego, cuando la colocamos en escena es, como dicen ellos, porque "we have earned the song", es decir, nos hemos ganado la canción. En ese punto, la temperatura emocional de los personajes tiene que ser la justa para que tenga todo el sentido que canten esas palabras dentro del personaje y, de esa manera, el público redescubra con nosotros cada canción. Queremos transmitir a la gente, que se va a sorprender, que Alejandro es un gran compositor e instrumentista, y también un gran poeta.

3+1 HITOS DE ÁLVARO TATO


“¿Los tres hitos de mi carrera? ¡Deja que me lo piense!”

Álvaro Tato ha desarrollado su carrera en la intersección entre la música y el teatro clásico con una mirada claramente renovadora.


¿Cuáles crees que son tus tres hitos profesionales? ¿Será este musical uno de ellos?

Qué bonita idea. Te respondo por instinto, como para marcar momentos que he sentido particularmente felices como vivencia. Desde luego, el primero tiene que ser el primer espectáculo de Ron Lala, que es Si dentro de un limón metes un gorrión, el limón vuela [2002], cuando no éramos ni profesionales, pero teníamos la emoción de estar en escena contando lo que queríamos como queríamos. El segundo hito sería mi primera colaboración con la Compañía Nacional de Teatro Clásico, la versión de El alcalde de Zalamea [2015] a la que me invitó a colaborar Helena Pimenta, algo que nunca le agradeceré lo suficiente. Y el tercero, para mí, sería Todas hieren y una mata [2019], que fue la primera comedia en verso que escribí, ya en el ámbito de Ay Teatro. El 3+1 espero que sea El alma al aire, una experiencia de las que te cambian la vida.


¿Qué supone este trabajo para ti? ¿Un reto así te ha hecho reconectar con los motivos originales por los que empezaste en el teatro?

Nuestra obligación es no perder nunca la curiosidad; en mi caso, para contar historias. Cuando, de pronto, te meten en un trasatlántico, dices: “Guau”. Pero no deja de ser lo mismo. Hay un montón de recursos que seguramente no volveré a ver, pero es lo mismo: la reconexión con el placer de contar historias. Este proyecto casi te obliga a eso, porque es un espectáculo sobre el placer del arte, la identidad de cada uno, el amor en el sentido más amplio de la palabra. Si no me siento modificado por esta historia, si no tengo un diálogo con ella, es que seguramente la estoy contando mal. Todos mis proyectos me enamoran, soy un flipao, pero me considero un entusiasta de contar historias y creo que, el día que pierda eso, me sacaré una oposición. Pero este proyecto saca lo mejor de todos nosotros y de mí como dramaturgo.

EL CANCIONERO ALEJANDRINO

Álvaro y Alejandro te ponen los dientes caninos

En los primeros pases de El alma al aire, una parte del público se ha sorprendido al descubrir nuevas capas de profundidad en un cancionero que ya creían conocer. Sucede, por ejemplo, con “Y, ¿si fuera ella?”, que Álvaro Tato describe como “una balada de pérdida, pero también una canción sobre la identidad, y que, si se convierte en un dueto en vez de ser cantada solo por una voz masculina, se abre a nuevos significados que ya tiene dentro y que la gente podría haber olvidado o va a descubrir con nosotros”.


¿Cómo habéis escogido el repertorio? ¿La historia manda por encima de todo? ¿Lo más difícil ha sido dejar fuera, quizás, algún que otro clásico que no encajaba?

Alejandro fue clarísimo: "Mi repertorio es vuestro para contar tu historia, adelante con lo que quieras". Es verdad que ahí se abre un abismo bajo los pies, porque estamos hablando de más de una docena de álbumes con canciones célebres. Ya sé de antemano que el público nos va a reclamar canciones que no están, pero es imposible, porque el musical tendría que durar cuatro horas. Pero, sí, hay algunas canciones muy famosas descartadas de antemano porque no encajaban, porque te ubican en una letra determinada que no tenía que ver con el mundo que hemos creado. Es una especie de puzle para intentar encajar todos los colores de una música que es muy mitológica y te hace pasar por todos los estadios emocionales: desde la rabia hasta los celos, el enamoramiento, el deseo, el dolor, el abismo de la ausencia… Hay de todo.

“Este musical es una reivindicación de nuestras raíces, nuestra cultura, y también de un artista que ha conseguido centrar en la música pop una gran herencia flamenca con las letras de un poeta”

¿Hacer esta labor con el repertorio de Alejandro es un lujo?

Sí, y la hacemos con todas las canciones. De pronto, una la escuchamos en clave flamenca dentro de una fiesta, otra cantada por alguien que no te esperabas que iba a cantar. Aparecen incluso composiciones maravillosas de Alejandro para otros artistas, que mucha gente no sabe que son suyas. Tenemos, efectivamente, un gran repertorio, una gran paleta de colores donde elegir y, sobre todo, mucho trabajo para que no se sienta forzado, que no sea una jukebox de una canción tras otra. Lo que intentamos es que la gente viva durante dos horas dentro de una canción de Alejandro Sanz.


Ahora que conoces su obra en profundidad, ¿dirías que somos conscientes del lugar destacado que ocupa Alejandro Sanz en nuestra cultura? Porque eso cuesta mucho verlo desde el presente. ¿Ha cambiado la percepción que tenías de él como creador?

Yo no era un gran fan de su música, aunque evidentemente me gusta. Es súper importante lo que planteas porque, cuando hicimos la presentación aquí en el Teatro Coliseum, el propio Nick Skilbeck dijo: “Este es uno de los trabajos de mi vida y estoy honradísimo de venir a recordaros que tenéis un genio entre vosotros”. Eso resume muy bien lo que siento con este proyecto, porque para nosotros es como si siempre hubiera estado ahí, todos le hemos tenido en nuestros pasos vitales. Tienes tanta familiaridad con él que no te das cuenta de la profundidad emocional, de todo lo que ha tocado, de dónde ha puesto el idioma y la música en español. Por eso, este musical es una reivindicación de nuestras raíces, nuestra cultura, y también de un artista que ha conseguido centrar en la música pop una gran herencia flamenca con las letras de un poeta. Es una especie de juglar contemporáneo.

Firma invitada

David Gallardo (Madrid, 1978) es periodista cultural con una experiencia de veinte años en Europa Press desde el comienzo de este milenio. Lo has leído también en El País, Rolling Stone, El Independiente o su propia web. Desde 2021 es responsable de Cultura en infoLibre y el pasado curso se estrenó como profesor de periodismo musical en la Universidad Alfonso X de Madrid.


En CULTURA REVISTA SGAE nº13 nos contó lo que era el Wizink Center. Lo tienes aquí


Fotografías

David Ruiz (apertura)

Pablo Lorente (sin miedo a nada)

Conchita Meléndez (caja 3+1 hitos)

Enlaces


Álvaro Tato

‘El alma al aire – El musical’

Alejandro Sanz

Ron Lalá

Ay Teatro


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NUEVA SEDE SGAE EN GRANADA

Presentación en Espacio Casa Zayas (Foto: José Albornoz)

SGAE ha presentado en Granada su nueva sede para Andalucía oriental. El centro de actividades, situado en el Espacio Casa Zayas, acogerá encuentros de socios, propuestas culturales, actividades formativas y otras iniciativas en la capital granadina.


“Llevamos años trabajando para poder hacer realidad este sueño, abrir una puerta para que las autoras y autores de Andalucía oriental encuentren aquí asesoramiento, apoyo y acompañamiento”, apuntó en la presentación Antonio Onetti, presidente de SGAE. “Pero también para que la propia SGAE esté más cerca de la sociedad, de los proyectos culturales y de quienes los hacen posible”, señaló. “Y como Granada es una ciudad creadora, queremos que SGAE forme parte de este movimiento, y unirnos en la carrera por conseguir que la ciudad sea capital cultural el próximo 2031”.


La nueva sede de SGAE en Andalucía se integra en el complejo de la Casa Palacio de los Zayas, una edificación señorial barroca del siglo XVII, rehabilitada integralmente en 1996, que mantiene la tipología clásica granadina organizada en torno a patios señoriales. Aquí tienes más información