APERTURA

MORAT

Estrellas planetarias del pop latino, vuelven a España este octubre con un repertorio de hitos rotundos y atemporales

POR TITO LESENDE

Si en los últimos diez años has vivido en un país con cultura latina, sin duda habrás escuchado, tarareado o bailado alguna canción del cuarteto colombiano Morat. Esto no aplica a las personas religiosas con voto de silencio en algún monasterio cartujo. Tampoco a quienes preparan oposiciones, ascetas en confinamiento en bosques sin cobertura, determinados programas militares o de protección de testigos, gente en coma prolongado y abducciones marcianas en general. Pero el resto hemos escuchado a Morat. Desde “Mi nuevo vicio” (2015), su colaboración iniciática con Paulina Rubio; a través de hitos como “Cuando nadie ve” o “Besos en guerra”, ambos incluidos en su segundo álbum, Balas perdidas (2018); y hasta “Faltas tú” o “Me toca a mí”, de su último disco, el genial Ya es mañana (2025).


La historia de Morat tiene hechuras de cuento clásico: cuatro chicos que se conocen en un colegio de Bogotá, aprenden a tocar instrumentos y se convierten en estrellas planetarias en un tiempo dominado por los sonidos electrónicos y las pistas pregrabadas. En el último año y medio, Morat ha llegado a una audiencia millonaria en Colombia, Argentina, México, Estados Unidos, Chile y algunos otros países. Este octubre de 2026, el grupo comienza una serie de conciertos en grandes recintos de España: nueve shows repartidos entre Barcelona, Pamplona, Valencia, Sevilla y Madrid.


Juan Pablo Isaza, Juan Pablo Villamil y los hermanos Simón y Martín Vargas regresan con su repertorio hipervitaminado, pues, a uno de los territorios donde vivieron sus primeros éxitos. Aprovechamos la ocasión para conversar con ellos sobre las canciones, el tiempo que va pasando y el oficio de la música. Si eres fan de la banda, relájate y lee. Y, si acabas de salir de un monasterio cartujo, es un momento delicioso para conectar con Morat.

EL FACTOR MORAT

Marto Vargas mira a su corbata y dice: ¡Cómo te atreves!

Desde sus comienzos y todavía ahora, la propuesta de Morat no se asocia con la tendencia musical en Colombia, ni en el circuito español o latino, en general. Mientras el género urbano es dominante, este cuarteto se presenta con la melodía y el arreglo como argumentos principales… y la acogida del público es masiva. “Corrimos con la suerte de que la gente quería escuchar la música que nosotros queríamos hacer”, resume Marto (Martín) Vargas, baterista de Morat. “Habernos mantenido fieles a nuestra esencia y a lo que nos gustaba, con el tiempo, fue construyendo esa identidad que la gente reconoce y disfruta. Evidentemente, haber nacido en un momento en que el auge lo tenía el urbano hizo que Morat fuese una buena alternativa para la gente que, de pronto, quería mirar hacia otro lado, buscar otras cosas”.


¿Tocasteis acaso una tecla que nadie estaba tocando? ¿O por qué crees que conseguisteis impactar tan duro?

Marto: Están los coros, los ooohs de Morat, el banjo… Fueron varios elementos que comenzaron a construir una identidad. Y las canciones tenían un componente muy intencional, que fueran fáciles de cantar, fáciles de aprender. Y eso mezclado con letras de amor, que también es un sentimiento muy universal. Comenzamos a hacer canciones que hablaban de sentimientos muy específicos de maneras muy generales y creo que conectaron demasiado bien con la gente.


¿Sentís que Morat está hoy por encima de estilos?

Marto: Sobre todo es que nosotros tenemos una regla muy clara, y es que tocamos instrumentos: batería, bajo, guitarras… Lo cool es que entre los cuatro hacemos diferentes formaciones de instrumentos. Hay pianos, banjos, diferentes tipos de guitarras y de percusiones. La regla es que, si lo podemos defender entre nosotros cuatro, tocándolo con instrumentos en el escenario, y la canción nos gusta, esa es la ventaja que te da tener una banda: la versatilidad.

La colaboración millonaria de Morat y Juanes

Son muy celebradas algunas de vuestras colaboraciones. Entre ellas, Juanes. Con él tenéis en común el amor por las canciones bien hechas. Pero aquí podríamos mencionar también a Andrés Cepeda, a Fonseca, a Camilo y a otros talentos colombianos. ¿Por qué es Colombia una tierra tan fértil para la artesanía pop?

Marto: Es como una bola de nieve. Hay un camino pavimentado por mucha gente antes que nosotros, sin duda: Juanes, Carlos Vives, Shakira…. Eso fue generando una ola de artistas que fueron creciendo y, al mismo tiempo, generando otra ola de artistas aún más emergentes. Y la ola no para. Creo que estamos en un momento demasiado lindo para la música colombiana, tanto en el urbano como en el pop. Y nos sentimos muy felices de, de alguna amanera, aportar nuestro granito a todo este movimiento.


En España tenéis un vínculo artístico bien conocido con Aitana, especialmente. ¿Hay algún talento español con el que os gustaría asociaros y todavía no haya sucedido?

Marto: En España, sin duda, hay un montón de artistas y de talento con el que nos encantaría colaborar. Desde artistas con muchísima trayectoria, como un Leiva o un Joaquín Sabina, hasta otros más contemporáneos, como podría ser Judeline. Hay mucha gente haciendo cosas increíbles y artistas a los que admiramos y respetamos y que nos han inspirado un montón en algunos momentos. España siempre ha sido cuna de artistas demasiado increíbles.

¿CUÁNTO DUELEN LAS CANCIONES?

Isaza, justo en el momento de darse cuenta de que ya era mañana

Publicado en mayo de 2025, Ya es mañana es el quinto disco de Morat y, tal vez, el más rico y completo de todos. También ganó el premio al Mejor álbum pop rock en los Grammy Latinos, que es una referencia que no estorba en el LinkedIn.


Al escuchar por primera vez Ya es mañana, alguien podría preguntarse cómo demonios tocarán en directo la canción que le da título, con ese arreglo orquestal tan trabajado, tan hermoso, que se va sucediendo a lo largo de toda la canción. “Sí, esa canción tiene una orquesta y una producción mucho más compleja”, concede Juan Pablo Isaza, vocalista principal y multiinstrumentista en Morat. “Nuestra intención esta vez fue desprendernos un poco de la presión de cómo iba a tener que ser esa canción en el directo. Es una presión que hemos tenido muy presente en los últimos discos. Nuestra gira ha sido tan intensa que necesariamente nos ha obligado a pensar las producciones de esa forma: cómo vamos a adaptar las canciones al directo, cómo hacer que sea fácil y que tenga sentido en un concierto”.


Ya sabéis que los Beatles grababan condicionados por la interpretación en directo… hasta que dejaron de girar. Generalizando, ¿en Morat pensáis en el directo, pues, mientras grabáis?

Isaza: Sí... Sin embargo, últimamente venimos pensando que podríamos volver un poco a esa mentalidad de dejar que en el estudio pasen cosas que no necesariamente sean fáciles de replicar en vivo. Era algo que hacíamos mucho en nuestras primeras canciones, cuando todavía no teníamos tantos conciertos: simplemente nos interesaba que la canción sonara bien en la grabación. Y creo que esa libertad también es muy importante, porque tener que pensar constantemente en cómo vas a defender algo en directo puede terminar quitándote un poco de libertad creativa.

“Cómo te atreves” es el maíz en la arepa de Morat

¿Cuánto duelen las canciones? El repertorio de Ya es mañana es tan bueno que pone en aprietos a vuestras canciones anteriores. Algunas favoritas han tenido que irse al banquillo en la nueva gira. ¿Imagináis ahora que “Besos en guerra” o “Cómo te atreves” tuviesen que abandonar el repertorio algún día? ¿O cuáles son las intocables?

Isaza: Sí, la llegada de nuevas canciones siempre supone ese reto de ver qué mantiene uno y qué saca del concierto. Y siempre les hemos tenido mucha fe a las canciones nuevas. Nuestra intención siempre ha sido intentar hacer canciones que, ojalá, desbanquen a las anteriores. Pero creo que con el paso del tiempo algunas se han ido colando en ese escalafón de las imbancables, de las que sentimos que ya tienen un lugar, un título un poco indiscutible dentro de nuestra carrera. “Cómo te atreves”, para mí, sin duda, es una de ellas. Pero la motivación sigue siendo hacer canciones que ojalá algún día ocupen ese espacio. La mentalidad nunca ha sido conformista, como de «ya tenemos estas canciones ahí arriba, entonces ya está». Al contrario, sigue habiendo una ambición de que lleguen canciones nuevas que les quiten ese lugar a “Cómo te atreves”, “Besos en guerra”, “No se va” y demás.


Como cancionistas que sois, ¿estáis preocupados por la irrupción de la IA generativa en la composición musical? ¿Os sentís agraviados por la cuota creciente de la IA en las plataformas de escucha de música?

Isaza: La verdad, sí nos genera algo de preocupación. Somos conscientes de que son herramientas que inevitablemente van a llegar y que vamos a tener que aprender a usarlas, a adaptarnos a lo que sea que venga. Sin embargo, sí nos preocupa que esto pueda tener repercusiones sobre los hábitos de consumo y sobre la cultura misma que, eventualmente, puedan ser irreparables para nosotros como humanidad. Que hacer música sea mucho más fácil, mucho más asequible y tenga muchas menos barreras de entrada tiene, obviamente, muchísimos beneficios para personas que quieren empezar a hacerlo. Pero también puede llegar a desvirtuar mucho el producto final de gente que lleva años dedicándose a esto, y cambiar la manera en la que valoramos, descubrimos y consumimos la música. Creo que es una pregunta que está muy latente en el mundo y que todavía es muy temprano para sacar conclusiones sobre qué tan preocupados deberíamos estar. Hay muchas cosas que todavía no sabemos cómo van a evolucionar. Pero sí diría que existe una preocupación, sobre todo por el impacto que pueda tener no solamente sobre los músicos, sino sobre la cultura y los hábitos de consumo de las próximas generaciones.

EL TIEMPO COMO INSPIRACIÓN

Simón Vargas viendo pasar el tiempo

Hoy tenemos más instrumentos que nunca para medir el tiempo y compararlo. Las redes sociales nos recuerdan constantemente cuánto hace de una foto, de una canción, de una relación o de un acontecimiento. A veces, la propia cultura popular vive de la nostalgia, de las reuniones de artistas y de efemérides que nos recuerdan que un disco cumple treinta años. Todo parece susceptible de convertirse en aniversario. Y, al mismo tiempo, la velocidad de los cambios tecnológicos hace que diez años parezcan una eternidad en algunos ámbitos y apenas un suspiro en otros. “Conforme pasa el tiempo, más consciente es uno del paso del mismo, ¿no?”, reflexiona Simón Vargas, bajista de Morat. Ya es mañana, el disco más reciente de la banda, “habla de volverse consciente del paso del tiempo; de darse cuenta de que uno creció”, afirma. “Yo no sé si es una actitud joven o vieja, pero tratamos de mantenernos conscientes de lo que estamos viviendo, tratando de disfrutar lo máximo posible, sacándole el jugo a cada momento. Esa es nuestra actitud ahorita, más allá de la edad que tengamos”.


¿Os preocupa el futuro?

Simón: Todo el mundo piensa en el futuro y nosotros también, de vez en cuando, nos preocupamos por él. Pero últimamente pensamos que la mejor manera de tener buenos recuerdos en el futuro es estar muy pendientes del presente. Estar abiertos a lo que nos sucede en cada instante, como sea posible. Todo esto que te digo convierte el paso del tiempo en un elemento de inspiración en nuestro último disco, sin duda.

“Te mentiría si te dijera que lo que estamos viviendo hoy se parece a lo que pensábamos que podríamos vivir” (Simón Vargas)

Han pasado 15 años desde la formación original de Morat. ¿Cuánto ha pasado desde entonces que no hubierais imaginado?

Simón: Teníamos muchos sueños, pero nadie sabía cómo o cuándo iban a llegar. Era imposible imaginárselo y te mentiría si te dijera que lo que estamos viviendo hoy se parece a lo que pensábamos que podríamos vivir.


¿Dónde estaremos dentro de otros 15 años?

Simón: Justo por lo que te decía, prefiero no responder a esta pregunta sobre el futuro. Digamos lo que digamos, seguramente estaremos errados. Lo divertido es sorprenderse con lo que venga. Dejémoslo así, ¿para qué hacer una mala predicción?

EL OFICIO DE LA MÚSICA

Villamil, mirando el camino que todavía queda por recorrer

Desde los comienzos de Morat, tenemos la impresión de que sus cuatro componentes trabajan durísimo, que siempre están haciendo algo: grabando, editando, promocionando, girando, componiendo, haciendo una colaboración, una reedición, una banda sonora… “Nos gusta pensar que hemos trabajado muy duro para estar donde estamos. Hemos construido esta obra”, dice Juan Pablo Villamil, que toca el banjo, la guitarra o el ukelele y también canta en Morat.


¿Os sentís en algún momento más trabajadores de la música que artistas? Villamil: Bueno, empezamos muy chiquitos y siempre hemos hecho esto por la música, pero es inevitable que, con el paso del tiempo, uno se entere de que hay muchas otras cosas que se requieren para ser artista. No hay un manual de instrucciones con todo lo que se necesita y, claro, hay un montón de otras cosas que no tienen que ver con la música y que nos tocó aprender, casi siempre, mientras las hacíamos. Es un proceso que no te hace descuidar la música, pero sí prestar atención a otros aspectos. Afortunadamente, sentimos que la vida está colocando de nuevo la música como prioridad absoluta en todo lo que hacemos. Y eso nos pone muy contentos, porque sentimos que esta gira en particular y estos últimos meses, este año, ha sido una reconexión total. La música nunca se había ido, pero ahora está más fuerte que nunca y eso nos tiene muy emocionados.

“Me mata” es el éxito más reciente de Morat

Algunos artistas se quejan de la saturación de visibilidad que exige ahora mismo la industria. Hay quien dice que la constante exposición en redes y la promoción personal son la principal causa de estrés de un artista o grupo. ¿Es vuestro caso? ¿Cómo lleváis este aspecto?

Villamil: Bueno, nosotros somos malísimos con las redes sociales en general. Y es verdad que son una presión extra que se requiere hoy en día. Y no es bueno ni malo, sino simplemente el modo en que funciona el mundo ahora. Es un canal de difusión nuevo y una oportunidad para muchas personas. Pero es cierto que requiere un esfuerzo y un talento distinto y sentimos, incluso, que mucha gente es mejor que nosotros en esto. Nosotros siempre hemos intentado que nuestro, entre comillas, contenido sea compatible con lo que somos, que nos muestre de la manera más natural posible y que nos muestre haciendo lo que más nos gusta, que es la música. Mucho de nuestro contenido tiene que ver con la gira y con lo que hacemos porque eso es lo que nos gusta, lo que ofrecemos a la gente. Y hemos agradecido mucho que la gente sigue más a la banda que a nosotros como individuos. Lo importante siempre ha sido la banda, las canciones, la música. Y eso es lo que la gente ve en nuestras redes sociales.


Para finalizar, me gustaría felicitaros por poner nuestro idioma compartido en lo alto de la escena internacional. Desde mayo de 2025 habéis girado por casi toda América, de Buenos Aires o Santiago de Chile al festival Coachella en EE UU, y ahora llegáis a España. ¿Notáis diferencias en el tipo de público que os sigue en cada país?

Villamil: Muchísimas gracias. Esto ha sido un esfuerzo conjunto de la gente que trabaja con nosotros y de la gente que nos sigue. Nos sentimos profundamente afortunados y suertudos de contar con nuestro equipo y con toda esa gente que sigue escuchando nuestra música. En cuanto a los públicos, sentimos una diferencia enorme. Cada país tiene su idiosincrasia, sus tradiciones, sus propios cantos como público y su manera particular de enamorarnos y engancharnos cada noche. Es muy emocionante y le quita una posible monotonía a la gira. En España, donde ahorita comenzaremos, es increíble. Pero cada país tiene su manera propia de disfrutar y acompañarnos en los conciertos y eso es de lo más mágico que tiene nuestro trabajo.

YEM TOUR 2026


Si quieres ver a Morat en concierto, aquí van las próximas fechas:


ESPAÑA. Barcelona (16 y 17 de octubre), Pamplona/Iruña (21 de octubre), Valencia (23 de octubre), Sevilla (25 de octubre), Madrid (27, 28, 30 y 31 de octubre).


MÉXICO. Ciudad de México (6, 7 y 8 de noviembre), Guadalajara (21 de noviembre), Mérida (25 de noviembre), Veracruz (29 de noviembre), Monterrey (2 y 3 de diciembre).

*Gira por Estados Unidos a partir de febrero de 2027

Texto

Tito Lesende es director de Cultura Revista SGAE y miembro del departamento de Comunicación de SGAE. Desde los años 90 ha desarrollado el oficio de periodista cultural con espacio propio en cabeceras como Rolling Stone, Grazia, Revista 40, Cinemanía, Diario 16, Icon-El País, Vanity Fair, La Voz de Galicia o Cuadernos Efe Eme, principalmente. También ha publicado varios libros de temática musical. Los dos más recientes son ‘Revolver’: el disco de los Beatles que revolucionó el rock (2016) y Los 100 mejores discos de rock en directo (2020), ambos editados por Efe Eme y distribuidos en España y Latinoamérica.


Su faceta radiofónica ha encontrado especial acomodo en la autonómica Radio Galega, en la que ha tenido diversos programas musicales y colaboraciones a lo largo de los años.


En nuestro número 16, junto con Miguel Tébar A., se encargó de este reportaje sobre Arde Bogotá, Viva Suecia y el pop murciano


Fotografía

Cristhian Granados

Enlaces

Morat

Juan Pablo Isaza

Juan Pablo Villamil

Martín Vargas

Simón Vargas

Fundación Aprender A Quererte



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INTERAUTOR MÚSICA 2026

Ana Rodrigo (Aranda de Duero, 1994) y Agustina Giovio (Montevideo, 1999) serán las protagonistas de la tercera edición de Interautor Música 2026, iniciativa que impulsan Fundación SGAE y la Asociación General de Autores del Uruguay (AGADU) para la internacionalización del repertorio de sus socios en España y Uruguay este noviembre.


Ana Rodrigo, cuya propuesta musical parte del pop alternativo e incorpora influencias urbanas y ritmos electrónicos, actuará en la gala de entrega de los 24º Premios Graffiti de la Música Uruguaya, el 5 de noviembre en la Sala Zitarrosa (Montevideo), un espacio de gran proyección para la compositora burgalesa. Además, ofrecerá otros dos conciertos en Montevideo (6 de noviembre) y Atlántida (7 de noviembre).


Como segunda parte de este intercambio, Agustina Giovio se trasladará a España para actuar en el festival Monkey Week SON Estrella Galicia de El Puerto de Santa María (Escenario Fundación SGAE) el viernes 20 de noviembre, y al día siguiente presentará su repertorio en la Sala Berlanga de Madrid.


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